miércoles, 10 de octubre de 2012

No puedo vivir sin ti.

-¿Puedo decirte algo?
+Contando con que quiera escucharte.
-No tardaré, te lo prometo. Y no vas a salir perjudicada.
+No sería la primera vez que rompes una promesa pero más te vale acabar pronto. Empieza.
-Sé que te he hecho daño, y nunca me cansaré de arrepentirme ni de pedirte perdón. Nunca me cansaré de imaginar qué hubiese pasado si no me hubiera comportado como un capullo. Tú no te mereces algo como yo.
+En eso estamos de acuerdo.
-Fuiste, eres y serás mi princesa. Siempre. Y yo no me he comportado de forma digna para ti.
+No esperes una segunda oportunidad.
-Por favor, déjame terminar. No quiero despertarte con un ''Buenos días, princesa.'' Sabes que nunca lo he hecho. Ni tampoco quiero llevarte el desayuno a la cama.
+No estás ganando puntos.
-Lo que quiero es que me des la oportunidad de despertarte a besos y abrazos y decirte al oído ''Buenos días, pequeña dormilona, estás preciosa cuando duermes pero echo de menos tu sonrisa mientras lo haces.'' Quiero que tu desayuno sean mis besos. Te prometo que no pasarás hambre. No dejaré de hablar con mis amigas; te las presentaré y cuando tú desconfíes de ellas por alguna razón, yo lo haré. Quiero regalarte cada uno de mis días, no soy fan de los regalos materiales.
+Ya he podido comprobarlo.
-No prometo llevarte a ninguna parte porque no lo haré, ambos iremos a donde tú quieras. No te engañaré con falsas promesas como antes, cada día te prometeré mi vida y cada día te la regalaré. Ya sé que tus amigas tienen alianzas de sus novios y yo te digo que no te regalaré ninguna. No porque no te quiera, si no porque yo no necesito de joyas para demostrar lo que te quise, te quiero y te querré siempre.
+Eso me suena de algo.
-Por favor, confía en mí. No te podré llevar de vez en cuando a cenar a un restaurante lujoso porque mi bolsillo no da para mucho, pero cada días que quieras cocinaré para ti. Y si quieres seré tu cocinero, tu camarero. Seré tu peluquero y también limpiaré para ti. Seré todo aquello que quieras.
+No quiero volver a tropezar con la misma piedra. Me hiciste daño, confié en ti y me fallaste. No me creíste cuando te avisé. Casi me insultaste en mi propia cara... No me vale que me limpies las lágrimas que me caen ahora, deberías haber evitado que cayeran.
-Pequeña, no puedo vivir sin ti.
+Ya lo has hecho. Has estado un tiempo sin mí.
-Y he comprobado que no puedo. Te quiero.
+Abrázame.
-A cambio de no soltarte nunca.
+Hecho.



miércoles, 3 de octubre de 2012

¿Recuerdas?

Cierro los ojos y nos veo. Nos veo en la playa, en el parque, en el patio del colegio. Nos veo jugando, riendo, soñando. Cuando cierro los ojos nos veo años atrás, cuando pequeños, ¿recuerdas?. Cuando tenías la cara rechoncha por la infancia, el pelo descuidado y la ropa siempre con manchas. Cuando cierro los ojos recuerdo que te encantaba verme con mis dos coletas rubias, una a cada lado de la cabeza, corriendo siempre de un lado a otro pero sin separarme de mi peluche favorito. Cuando cierro los ojos te veo a ti, siempre defendiéndome cuando alguna niña se metía conmigo, pero siempre el primero en querer discutir sobre el juego o lo que fuese. Aunque luego con un beso lo arreglaras todo. ¿Recuerdas también que no te gustaba que te recordara esos besos? Siempre igual de testarudo y vergonzoso, en eso no has cambiado. Cuando cierro los ojos nos imagino en la playa, corriendo para que las olas no nos pillaran. O en el parque, buscando el trébol de cuatro hojas escondido, contando los pétalos de las margaritas o siguiendo a las hormigas. Nos recuerdo haciendo promesas para el futuro, basándonos en nuestros propios sueños o metas. ¿Recuerdas nuestra promesa de no separarnos nunca? Nos recuerdo jugando a ser pareja, con nuestros juegos de niños pequeños. Te recuerdo burlándote de mi risa, imitándome tan solo para hacerme de rabiar. Te recuerdo. Cierro los ojos y te recuerdo. Los abro y te recuerdo. Te recuerdo siempre. ¿Sabes qué es lo malo? Que tú parece que ya no me recuerdas.


martes, 4 de septiembre de 2012

Lo que podrías ser y no eres

Podrías despertarme con un ''Buenos días, princesa'' en lugar de levantarte pensando en el deporte o en la partida a la consola que dejaste a medias. Podrías apretarme la muñeca cada vez que alguien se burla de ti y me entran instintos asesinos en lugar de encogerte de hombros como si el comentario no importara, o como si ni siquiera yo misma importara. Podrías mirarme, sonreírme, abrazarme, quererme, besarme. Podrías drogarte de mis besos y hacer que sea algo ilegal en lugar de matarte tomando esa basura que tomas, aunque pienses que es sano porque crece de la tierra, o aunque pienses que está bien porque hace que te olvides temporalmente del mundo cruel en el que vives. Podrías estar sentado a los pies de mi cama, tocando esa guitarra mía que tanto te gusta y que tengo olvidada en el fondo del armario. Podrías llamarme mientras sales de mi portal porque el camino hacia abajo se te ha hecho eterno sin hablar conmigo o simplemente llamarme para escuchar mi voz porque la echas de menos. Podrías cogerme en brazos y hacer que mis piernas firmen un pacto con tus caderas. Podrías dejarme sin respiración entre besos y abrazos, gastar conmigo todas tus ganas de besar. Podrías hacerte fotos conmigo y no rehuir de ellas. Podrías dejarte querer. Podrías estar tumbado en mi cama durmiendo mientras yo te observo y no en tu habitación haciendo lo que quieras que hagas. Podrías hacer como que el mundo te importa, como que yo te importo, como que te importa lo que piensen de ti, aunque eso sea lo de menos. Podrías parecer más vivo por cada carcajada que sueltas como si exhalaras humo de tabaco en lugar de ir dando tumbos por mi mente sin un rumbo ni destino prefijo. Podrías ser más real y no tan fantasía.

domingo, 22 de julio de 2012

Gossip Girl. Chuck + Blair

+Chuck, ¿cuándo dejarás de perseguirme?
-Nunca debí abandonarte, supe que había hecho mal nada más despegar tu avión. He querido distraerme todo el verano para no sentir nada, pero lo siento.
+¿Y?
-Tenía miedo. Miedo de que si pasábamos el verano juntos lo verías.
+Ver, ¿qué?
-A mí. Por favor, no me dejes.
+¿Por qué? Dame una razón. Y 'soy Chuck Bass' no me vale.
-Porque tú no quieres.
+No es suficiente.
-Porque yo no quiero.
+No es suficiente.
-¿Y qué más quieres?
+Dame una razón que me impida subirme a su coche. Dos palabras, ocho letras. Dilo y me tendrás.
-Te... te qui...
+Gracias. Es lo que necesitaba.

viernes, 20 de julio de 2012

Como si de magia se tratase

Un cruce de miradas de casualidad, como obra del destino, como si de magia se tratase. La primera vez que cruzamos nuestra mirada sentí como si le conociese de toda la vida. ¿Eso momentos que deseas que no acaben nunca? Eso sentía. Sin habernos hablado ya me sabía el sonido de su voz y sin habernos tocado, ya me sabía el contorno de su piel. Enrojecí por culpa de la intensidad de sus ojos, deseaba perderme en ellos para siempre, el problema era que aún no lo conocía. En los segundos que duró ese cruce, noté cómo mi corazón latía con tanta fuerza que temía por si iba a salirse del pecho. Sí, podría decirse que fue amor a primera vista. Bajé la mirada un minuto para recuperar mi tono natural de piel, y cuando la levanté, había desaparecido. Quizá fue producto de mi imaginación. O quizá fue un sueño. El caso es que no volví a sentir lo mismo con ninguna otra persona.

lunes, 16 de julio de 2012

Tan cerca y a la vez tan lejos

Soy de esas personas que se pasa el día diciendo que está enamorada, que se acaba de enamorar de la primera persona que entre medianamente en sus gustos, pero que luego, al cabo de un rato, se ha olvidado de dicha persona. Los suelo llamar enamoramientos fugaces. Sin embargo, no puedo decir que lo mío por ti sea lo mismo. Me has prendado de tal forma que a partir del primer cruce de miradas puedo afirmar que existe el amor a primera vista.
Maldita timidez que me obliga a no poder hacer nada más. A observarte desde la distancia. A cuidarte. A quererte en silencio. Es tan poca distancia física la que nos separa, que casi puedo rozarte la piel con mis dedos, y tan vasta la distancia espiritual, que casi no puedo verte desde aquí. ¿Se puede tener sentimientos hacia algo que todavía no he tenido? Ni siquiera sé la respuesta. Sólo sé que te echo de menos si no te veo, que te admiro cuando triunfas, que te extraño, te adoro y también te siento. Que te quiero, sí, te quiero. Irremediablemente e inigualablemente. Sin miedos y sin ataduras. No podría explicarlo, no sabría mostrártelo. No comprendería otra forma de quererte, que no fuera la que tengo. Aunque no me hables, aunque cuando me mires en realidad estés mirando lo que hay detrás, aunque no sepas quién soy. Aún así, no puedo apartarme de ti.

sábado, 14 de julio de 2012

Orgullo y Prejuicio

Elizabeth: ¿Cómo empezó todo? Comprendo que una vez en el camino siguieras adelante, pero, ¿cuál fue el primer momento en el que te gusté?
Sr. Darcy: No puedo concretar ni la hora, ni el sitio, ni la mirada, ni las palabras que pusieron los cimientos de mi amor. Hace bastante tiempo. Estaba ya medio enamorado de ti antes de saber que te quería.
Elizabeth: Pues mi belleza bien poco te conmovió. Y en lo que se refiere a mis modales contigo, lindaban con la grosería. Nunca te hablaba más que para molestarte. Sé franco: ¿me admiraste por mi impertinencia?  
Sr. Darcy: Por tu vigor y por tu inteligencia.   
Elizabeth: Puedes llamarlo impertinencia, pues era poco menos que eso. Lo cierto es que estabas harto de cortesías, de deferencias, de atenciones. Te fastidiaban las mujeres que hablaban sólo para atraerte. Yo te irrité y te interesé porque no me parecía a ellas. Por eso, si no hubieses sido en realidad tan afable, me habrías odiado; pero a pesar  del trabajo que te tomabas en disimular, tus sentimientos eran nobles y justos, y desde el fondo de tu corazón, despreciabas por completo a las personas que tan asiduamente te cortejaban. Mira cómo te he ahorrado la molestia de explicármelo. Y, la verdad, al fin y al cabo, empiezo a creer que es perfectamente razonable. Estoy segura de que ahora no me encuentras ningún mérito, pero nadie repara en eso cuando se enamora.
-Orgullo y Prejuicio. Jane Austen 

jueves, 12 de julio de 2012

Perdóname si no puedo volver a amar

Cuando me abandonaste sentí como la soledad se apoderaba de mí. Las mariposas que habitaban en mi estómago se transformaron de repente en algo totalmente distinto, en algo así como murciélagos. No quería que te fueses y te lo repetí mil veces, pero aún así te fuiste. ¿Que te daban otros que no te daba yo? Sentía el dolor, la oscuridad, el frío. Sentía el invierno. Todo se convirtió en un puto invierno cuando desapareciste de mi lado. Todo a mi alrededor se tornó gris, helado, taciturno. No dejaba de llover y llover y yo seguía ahí. No entendí nunca tu forma de quererme, pero siempre creí que era amor de verdad, y aún menos entendí esa forma de marcharte, a pesar de que como todos advertían 'Se veía venir'.
Desde que te fuiste no he vuelto a saber nada de ti, y tampoco se ha ido el invierno. De eso hace ya cuatro meses y medio, y aquí sigo, esperando a que aparezcan las primeras flores entre la nieve helada, esperando que ese dolor en el pecho que me dejaste cese de una vez por todas. Esperando volver a sentir la felicidad, esa felicidad que tú me arrebataste.
Perdóname si no puedo volver a amar, mi corazón no está a prueba de balas.

miércoles, 4 de julio de 2012

Así como eres, así te quiero.

Toda tu forma de ser, toda tu personalidad, todo tu físico contribuye a que me vuelva loca por ti de tal manera como lo estoy. ¿Que por qué te quiero? Para qué mentir, te quiero por ser... tú. Te quiero por ser así de irresistible cuando sonríes, cuando me miras con tus perfectísimos ojos, esos mismos en los que me pierdo una y otra vez, en los que no quiero encontrarme, en los que quiero ver reflejada mi sonrisa de felicidad provocada por ti. 
Por hacerme reír de esa forma tan peculiar que tienes, haciendo el payaso, de la forma que solo tú eres capaz de conseguir hacer. Te quiero por ser mi mejor amigo, hermano, tú. Por apoyarme y cuidarme. Por no dejarme sola. Por no abandonarme nunca. Por no pedirme que cambie y aceptarme como soy. Por quererme. Te quiero por enseñarme a vivir la vida de la misma forma que tú, al máximo, sin pensar en el mañana y disfrutando del hoy. Por ser capaz de levantarme de la forma más especial posible, cada día de una forma distinta como ''Despierta dormilona'' sin olvidarte del ''Buenos días, princesa''. Porque me encantas en tus intentos de broncearte la piel tomando el sol. Te quiero por quererme aún estando en pijama y toda despeinada por la mañana. Porque cuando existe un cruce de miradas entre nosotros, siento que el tiempo se para y que solo existe un mundo, nuestro mundo. Te quiero porque aunque cantes mal, siempre me cantas canciones románticas al oído intentando enamorarme más de ti, aún sabiendo que eso es completamente imposible. Porque cuando me besas, no quiero que nada cambie. Te quiero por conocerme como lo haces. Por tu madurez. Por ser capaz de estar serio en los peores momentos y ser el más divertido en los mejores momentos. Porque te encanta pasarte el día mirándome y consiguiendo sonrojarme y ponerme nerviosa como sabes que haces. Por tu risa, ¡oh, dios!, ¡me encanta esa risa!. Por tus abrazos, mis favoritos. Por ser el único capaz de tumbar el ocho. Por tus intentos de poner caras interesantes para hacerme reír aún más. Por tus ideas y planes tan descabellados y románticos que me vuelven loca. Te quiero cuando me pides ayuda con el nudo de la corbata, o con la ropa en general. A veces eres un desastre, ¿sabes? pero aún así, así como eres, así te quiero.

martes, 19 de junio de 2012

Y tú me preguntas que cuándo dejaré de quererte

¿Me preguntas que cuándo dejaré de quererte? Cuando el sol deje de calentar, cuando las estrellas dejen de ser bellas, cuando el verano deje de ser maravilloso, cuando el atardecer deje de ser bello, cuando el amor de Bella y Edward deje de ser eterno, cuando el fuego deje de quemar, cuando el dinero deje de ser lo que mueva al mundo, cuando el invierno deje de ser romántico, cuando las familias dejen de reunirse por Navidad, cuando el mundo deje de estar en guerra, cuando las hojas dejen de caer en otoño, cuando dejemos de encontrarle forma a las nubes, cuando dejemos de odiar la rutina, cuando las flores dejen de florecer por primavera, cuando la distancia deje de doler, cuando la humanidad deje de tener fe, cuando los abrazos dejen de tener sentido, cuando los arco iris dejen de ser bonitos, cuando a los adolescentes dejen de gustarles la fiesta, cuando el mar deje de ser un misterio, cuando el mundo se acabe, entonces, dejaré de quererte.


sábado, 16 de junio de 2012

¿Puedo hacerte una pregunta?

-¿Puedo hacerte una pregunta?
+La acabas de hacer.
-Está bien, voy a hacerte otra pregunta
+Adelante.
-A ver. Dices... dices que me quieres...
+Y lo sigo manteniendo.
-... dices que te gusto...
+No sabes cuánto.
-... y... y yo te digo que estás loco... ¿cierto?
+Desde luego. Loco por ti y nunca dejaré de estarlo.
-Y ahora tengo una curiosidad, ¿qué es lo que te gusta de mí tanto como para no abandonarme como hace todo el mundo?
+¿De verdad quieres saberlo?
-Por supuesto, de lo contrario no preguntaría.
+¿Tienes tiempo? Es una lista muy larga...
-¿Intentas ponerme nerviosa? Porque lo estás consiguiendo...
+¡Vale, vale! ¿desde el principio?
-Uff, venga por favor.
+¡Ya voy! Pues... para empezar, tengo que decirte que me gustan tus ojos. Tienen una profundidad que me encanta porque me deja perderme en ellos.
-¿En serio?
+Totalmente, ¿sigo?
-Claro...
+Me encanta tu sonrisa. La forma perfecta de tus dientes y la delicadeza de tus labios me fascinan. Oye, ¿puedes dejar de mirar hacia abajo? Si no quieres saberlo no preguntes.
-Calla, imbécil. Sigue.
+¡Eh! No me pegues que sino no sigo!... Me gusta muchísimo la forma infantil en la que te enfadas cuando yo te pico y lo rápido que me perdonas con un abrazo de los míos, de esos de los que nunca te quieres separar.
-¿Como el que me estás dando?
+Como el que te estoy dando. ¿Sabes qué más me gusta de ti? Tu pelo. Su suavidad, su tacto... Me gusta hasta cuando te levantas.
-¿Por eso siempre lo estás acariciando?
+Exacto. Otra cosa que me vuelve loco de ti son tus repentinas ideas que salen de la nada, esas ocurrencias y locuras cuando no vienen a cuento.
-Eres un idiota...
+Tal vez, pero hay más cosas. Me encantan tu fuerza y voluntad, aguantando el dolor y sin venirte abajo. Y aún así, tras todos esos palos, siempre tienes ganas de reír y sonreír.
-Tú también tienes algo que ver ahí, sin ti no sonreiría tanto...
+Sin embargo, aún siendo tan fuerte, tienes una apariencia de muñeca de porcelana, tan débil... que es que me enamora.
-No soy tan débil...
+Claro que no, pequeña.
-No me des la razón como si estuviese loca.
+No lo hago. Y sí estás loca, pero como dice en tu película favorita, las mejores personas lo están.
-Te quiero tonto
+Yo más, princesa.

martes, 15 de mayo de 2012

¿Me quieres?

- ¿Me quieres?
+ No.
- ¡No mientas!
+ ¡Eh! ¡Que solo bromeaba! Sí, te quiero.
-Te dije que no mintieras.
+ ¿A qué te refieres? No miento.
- Mientes al decir que no me quieres. Olvidaste el lenguaje de tus ojos que brillan cuando me miran...
+ ¡Ya dije que bromeaba!
- ...Y mientes al decir que me quieres.
+ En eso te equivocas. Ahí no he mentido.
- No me equivoco. Puede que quizá te guste, que me tengas cariño. Pero no creo que sea ''querer''
+ ¿Dudas de lo que digo?
- Dudo de todas las veces que me has hecho daño pensando en ti. Si quisieras de verdad, preferirías hacerte daño a ti mismo antes que a la persona que quieres. Te fuiste.
+ Tú me dejaste ir.
- Te dejé ir porque era la única manera de que fueras feliz ya que estos últimos días, mientras estabas conmigo, tus ojos habían perdido el brillo.
+ ¿Quieres decir que se acabó?
- Quiero decir que no mientas a una mujer que hace una pregunta porque ya sabe la verdad.
+ ¿Entonces?
- Entonces, ¿me quieres?
+ De acuerdo, he mentido antes. Jamás podré llevarle la contraria a una mujer guapa. Así que quizás no te quiera y que la única verdad que esta tarde podrá salir de mi boca es que con todas tus manías y tus supuestas deducciones me vuelves loco.
- No es suficiente. Lo siento.

sábado, 5 de mayo de 2012

La belleza de una mujer es el reflejo de su alma

Para tener unos labios atrayentes, pronuncia palabras afectuosas. Para tener una mirada cariñosa, busca el lado bueno de las personas. Para estar más delgada, comparte tu comida con el hambriento. Para tener un pelo precioso, deja que un niño lo acaricie con sus dedos al menos una vez al día. Para mantener la elegancia, camina siempre con la certeza de que nunca estas sola. La gente más que las cosas, tiene derecho a ser restablecida, revivida, redimida y reivindicada. Nunca rechaces ni deseches a nadie. Recuerda, si alguna vez necesitas una mano, la encontrarás al final de tus brazos. Cuando envejezcas descubrirás que tienes dos: una para ayudarte a ti misma y otra para ayudar a los demás. La belleza de una mujer aumenta con el paso del tiempo. La belleza de una mujer no radica en la estética, la verdadera belleza de una mujer es el reflejo de su alma.

-Audrey Hepburn

domingo, 22 de abril de 2012

Todos los días de mi vida


Paige: Prometo ayudarte a amar la vida, abrazarte siempre con ternura y tener la paciencia que el amor exige. Hablar cuando hagan falta palabras y compartir el silencio cuando no. Consentir, disentir respecto al pastel de terciopelo rojo. Vivir al abrigo de tu corazón y llamarlo siempre hogar. 

Leo:
Prometo amarte locamente en todas las facetas de tu vida ahora y siempre. Prometo no olvidar jamás que éste es un amor único en la vida y saber siempre en lo más profundo de mi alma que no importa qué desafíos puedan separarnos, siempre hallaremos la forma de volver a unirnos.



-Todos los días de mi vida

viernes, 20 de abril de 2012

Te echo de menos

No puedo. Simplemente no puedo. No puedo ni siquiera ver una foto tuya estando con ella. Vale, sí, es ella y no yo, pero es que eso a mí no me importa. Al mismo tiempo que te vea feliz, también lo soy yo. El problema me llega cuando te veo con tu pedazo de sonrisa torcida tan irresistible de la que me enamoré una vez. Sí, lo reconozco, no te he olvidado, te sigo queriendo y cada vez que mis ojos se cruzan con los tuyos del color del chocolate me derrito, me tiemblan las piernas, me sonrojo y no sé qué hacer. En realidad sí lo sé, quedarme paralizada sin poder dejar de mirarte, eso es lo que hago siempre. ¿Qué tienen tus ojos que me embrujan? No lo entiendo, de verdad que no. ¿Acaso no hace ya más de un año que dejamos de hablarnos? Maldito seas corazón, enamorarse no sirve de nada y ahora estás sufriendo las consecuencias de las que la mente te advirtió. Olvídalo ya, ¿no crees que ya va siendo hora de ello? No es justo que aún tengas ocupado todo el espacio reservándolo para cuando él vuelva sin saber con certeza que lo vaya a hacer mientras hay otras personas que están deseando ocupar ese lugar.
Dicen que el primer amor nunca se olvida y hoy estoy segura de ello, lo corroboro, aunque ojalá no fuese cierto. Echo de menos esas largas tardes hablando contigo de lo que fuese, el sonidito que emitía el ordenador avisando de que me habías hablado, tu pelo tan despeinado sin importar la hora del día que fuese, tu intento de sonreír para disimular en parte que estabas mal, todos los momentos que hemos vivido. ¿Dónde quedaron los recuerdos? En fin, te echo de menos.

miércoles, 4 de abril de 2012

Enloquezcamos juntos

Llevo unos días de felicidad extrema por tu culpa. No sé qué has hecho conmigo ni cómo, pero lo has hecho, así que ya puedes empezar a sentirte culpable. Contigo quiero bailar, gritar, cantar a todo pulmón. Tengo ganas de salir a la calle y gritar a toda voz ''¡Por una vez soy feliz!''. Quiero cruzar sin mirar, que los coches se tengan que parar por nosotros, llamar a los telefonillos de las casas y salir huyendo sin contestar. Quiero mil y una fotografías contigo, con mil y una poses diferentes haciendo el tonto, como siempre. Quiero subir al edificio más alto de la ciudad y lanzar papelitos al suelo que pongan ''Vale por un beso'' y que todos los recojas tú. Quiero hacer autoestop contigo y que al primer loco que se atreva a llevarnos a cualquier sitio le digamos ''Llévenos a su lugar preferido'' y que me conviertas en tuya. Quiero que nos saltemos todas las reglas, dejemos de hacer lo que todos quieren y vivamos al límite. Quiero comprar miles de botes de mi perfume y rociar a todo el mundo para que huela como a nosotros nos gusta. Tengo ganas de ir al lugar con más gente en toda la ciudad con una camiseta que diga que regalo abrazos. Quiero que nos emborrachemos a base de cerveza y chupitos de tequila. Quiero besarte, acariciarte y susurrarte al oído lo mucho que me gustas. Quiero hacer tantas barbaridades contigo, que no nos acepten ni en el infierno. Quiero pintar las paredes con nuestros nombres, para que duren para siempre. Quiero que me quites todos los miedos de una vez y arriesgarme, dejarme llevar. Quiero comer churros con chocolate contigo, y mancharnos toda la ropa con nuestros juegos de niños. Quiero hacer de todo, 



de todo contigo.

martes, 3 de abril de 2012

Me gusta lo que soy cuando estoy contigo

Cuando estoy contigo siento que soy capaz de todo, mi sonrisa no desaparece en tu presencia y me río por cualquier tontería que digas. Cuando estoy contigo, el mundo real se evapora y siento que vivo en una burbuja donde la felicidad plena es lo único que habita con nosotros, donde aunque esté diluviando en el exterior, mi corazón está tan feliz que parece que en realidad hace un sol radiante. Lo negaré, claro que lo negaré. Negaré que a tu lado soy la estúpida con la sonrisa más tonta que existe, que me pongo nerviosa por si te voy a ver, que me duermo mirando tu foto. Claro que aún así lo seguiría negando. Soy una orgullosa y una testaruda incapaz de reconocer que yo también soy invulnerable a las cosas del corazón, incluso aunque esté enamorada hasta los huesos. Sabes de sobra como lo sé yo que soy incapaz de decir ''te quiero'', en parte por miedo a perderte, como me ha pasado con todos a los que se lo dije, y en parte porque sigo sin querer reconocerlo. Pero, ¿sabes una cosa? Por ti soy capaz de tragarme hasta mi orgullo si me impide estar contigo. Por eso estoy aquí, para decirte que te quiero.



viernes, 30 de marzo de 2012

El diario de Noa

Noa: ¿Te quedarías conmigo? 

Allie: ¿Quedarme contigo? ¿Para que? ¿Para estar todo el tiempo discutiendo? 

Noa: Eso lo que hacemos, discutir. Tú me dices cuando soy un maldito arrogante y yo te digo cuando das mucho la tabarra, y lo haces el 99% del tiempo. Sé que no puedo herir tus sentimientos porque tienen un promedio de 2 segundos de rebote y otra vez vuelves a la carga. 

Allie: Entonces ¿Qué? 

Noa: No será fácil, va a ser muy duro. Tendremos que esforzarnos todos los días y quiero hacerlo porque te deseo. Quiero tenerte para siempre, tú y yo todos los días. ¿Harías algo por mí? Por favor imagina tu vida dentro de 30 o 40 años, ¿cómo la ves? Si es junto a ese hombre, vete. Te largaste una vez y lo soportaré otra si creyera que es lo que quieres, pero jamás tomes la vía fácil.

Allie: ¿A qué vía te refieres? No hay ninguna fácil, haga lo que haga alguien acabará sufriendo. 

Noa: ¿Podrías dejar de pensar en lo que quieren los demás? Incluso olvida lo que yo quiero y lo que él quiere o lo que tus padres quieren, ¿tú qué quieres? 

Allie: No es tan sencillo...

miércoles, 28 de marzo de 2012

No olvides que te quiero

Cuidado con lo que deseas, puede que se cumpla y no te guste el resultado.
Si pudiese retroceder en el tiempo, retrocedería tiempo atrás, días, semanas incluso meses, o quizá un año entero. No me arrepiento de haberte conocido y en la vida creo que lo haré, créeme. De lo que me arrepiento es de no haberte hecho feliz de la forma que te mereces, de ser tan gilipollas como para hacer que te enamores de mí. Enamorarse. ¡Qué palabra tan bonita! ¿No es cierto? Todos deseando que llegue el momento de enamorarse menos yo, y aunque llegara no creo que lo aceptara, ni siquiera que lo reconociera. Mi cabeza es demasiado dura como para reconocer que he caído, que no soy más fuerte que el resto y que me pienso que puedo luchar contra el amor. Quizás puede que me enamorara una sola vez, pero mi cabeza tan asquerosa es capaz de eclipsar lo que quiere mi corazón. Es por ello por lo que el pobre está cohibido, ni siquiera se atreve a querer porque al mínimo rasgo de cariño ya está mi cabeza dándole caña para que olvide ese pensamiento.
Lo reconozco, puede que esté loca y que sea una romántica empedernida, pero tengo miedo a enamorarme, me falta ese poco de locura que tienen la mayoría de personas, y cuando pasa digo que no creo en el amor, digo que son náuseas, digo que es un virus. No, no son náuseas ni un virus nuevo que hay, son las famosas mariposas en el estómago que dicen en todas las películas de amor y son producidas por el maldito miedo de perderte. No intentes comprenderme porque ni yo lo voy a hacer, simplemente haré como que nada ha pasado, volvamos a septiembre, volvamos a empezar de cero, a ser dos simples desconocidos. Aún me quedan unas largas semanas para olvidar lo vivido que es lo que mi razón dice que es lo mejor, aunque me arrepienta, o aunque mi corazón esté como un papel arrugado, pero todo sea por ti. Yo solo quiero que seas feliz y en estos días parece que lo eres más, adelante. No olvides que te quiero aunque mi testaruda cabecita diga que no.


domingo, 25 de marzo de 2012

Yo soy muchas cosas

Recuerdo cuando alguien subía una de esas fotos diciendo ''defíneme con una sola palabra'' y todos ponían adjetivos como fantástica, genial, mejoramiga, guapísima, preciosa y simpática. Nunca he subido una foto de ésas y tampoco creo que pueda definirme en una sola palabra. Yo soy muchas cosas. Soy testaruda y nunca abandono mis metas. Soy romántica y creo en el amor a primera vista. Soy risueña, alegre y extrovertida, aunque no demasiado. Soy caprichosa pero sé usar la razón. Me considero buena amiga cuando lo son conmigo y la peor cuando me hacen daño. Me encanta la vainilla. Me da pereza entrar en la ducha pero más salir de ella. Suelo tener las mejillas sonrosadas de tanto reir y me gusta pasarlo bien. Soy buena ignorando a la gente cuando me lo propongo. Soy fuerte porque he aprendido a lidiar con los palos que me da la vida. Me encanta cantar en la ducha pero no demasiado alto. Soy rubia de nacimiento. Deseo con muchas fuerzas que lleguen los sábados para ver a mis amigas, ponerme mis tacones y pasarlo bien. No suelo confirmar asuntos sobre mí. Me gustan las flores. Soy adicta al chocolate y al café. Mi color favorito es el morado. No me gustan las mentiras y cuando alguien me miente lo pillo. Estoy segura de mí misma y soy alguien en quien la gente confía. Odio los lunes pero más los miércoles. No me gusta tener que rechazar a alguien. Me encanta escribir mis tablones y estados. Me gusta llegar tarde a casa pero también dormir hasta tarde. Me considero afortunada por las cosas que tengo y no suelo pedir demasiado. Me siento mal cuando alguien se gasta mucho dinero en mí. Me encanta mi pelo. Me gusta leer. Soy de las que estuvo enamorada alguna vez de un personaje de Harry Potter. Soy vergonzosa y no me gusta ser el centro de atención. Odio las matemáticas. Me encantan los tacones. Mi estación favorita es la primavera. No soy buena dando el primer paso. Soy de las que se relaja escuchando música y me puedo pasar horas descubriendo nuevas canciones. Soy indecisa. Se me da bien el inglés. Soy malagueña. No me gusta que me echen en cara que alguien es un pelín mayor que yo. Me gusta cómo me quedan las gafas. Soy de las que tiene un amor platónico y lo cambia cada cierto tiempo. Soy de las pocas personas que no ha necesitado brackets. Odio enamorarme. Me encanta el carnaval. Odio los tios pegajosos. Me gusta ir de compras. Me encanta andar. Me gusta que me digan mis defectos pero no que me los restrieguen. No me gusta mi voz aunque me digan que canto bien. Me encanta escribir. No me gusta la gente pesada. Odio los creídos. Me encanta el licor 43. Soy de las que le encanta pintarse las uñas y los labios de rojo. Odio la gente que habla en el cine. Soy fan de muchos famosos. No me considero celosa y no pienso pelearme por un niño. Soy muy clara y no le tengo miedo a nadie. Me gusta el juego de las 2O preguntas. Me gusta hablar por papelitos en clase pero no que me pillen. Me gusta quedarme hasta tarde escribiendo un blog que nadie va a leer y solo por diversión.



sábado, 17 de marzo de 2012

Aún mantengo mi esperanza de encontrarlo

Me contaron de pequeña tantas historias de princesas, tantos romanticismos, que creo que no estoy hecha para la vida real, sino para ese lujo de vida. A pesar de haber crecido, madurado, cambiado, a pesar de saber a lo que me enfrento hoy en día, sigo teniendo esa llamita de esperanza en mi interior de encontrarlo. No sé si estoy sola en este mundo extraño de los que no pierden la esperanza, pero eso es lo que parece. Todos los hombres deberían saber que no es difícil conquistar a una chica, no es difícil ganársela. No es difícil siempre y cuando la conozcan. Si no es difícil, entonces, ¿por qué les cuesta tanto hacer las cosas?. En fin. A veces me gusta tumbarme en mi cama mirando al techo, con la guirnalda de luces encendida, sí, esa que enciendo cuando sueño despierta y me imagino cosas que me gustaría que pasasen. No tengo un prototipo ideal de persona, aunque sí que me gustaría que tuviera ciertos detalles. Sé que pido un poco demasiado, pero toda chica de la generación Disney alguna vez ha pensado en ello pues si me concediesen algún deseo pediría que esa persona especial sintiera por mí algo tan grande que no pudiese describir con palabras, que cuando le pregunte por cuánto me quiere no me diga mucho, ni un montón, ni de aquí a Bélgica, ni siquiera a tres metros sobre el cielo, pediría que me dijese que no existe unidad de medida que explique cuánto me quiere. Pediría que me abrazase sin más, sin pedirlo con palabras o miradas, y que me sorprenda abrazándome por la espalda, y que al hacerlo apoye su cabeza en mi hombro. Pediría alguien que sepa cuando estoy mal, que se preocupe sobre las cosas que me importan; alguien que con mirarlo sepa lo que le quiero decir, que me entienda, sin necesidad de palabras. Desearía alguien que me escuche; no necesito que me aconsejen todo el día, solo que me escuchen cuando tengo algo que contarle o simplemente para dejar que me desahogue. Alguien que con mi mirada sepa que me apetece reírme y lo consiga, que me haga revolcarme de la risa hasta enloquecer. Pediría alguien que no me diga que me echa de menos, sino que cuando lo haga que venga a buscarme, que no le importe si nos acabamos de ver para volver a escuchar mi voz, que no se canse de mis locuras. Alguien que se ponga nervioso al verme, que busque mi mirada ansiando ese encuentro especial que sólo entendamos nosotros. Alguien que me baje la Luna, que me lleve hasta las estrellas y me cante al oído canciones de amor. Pediría alguien que en fechas especiales me regale su presencia con besos y abrazos eternos, acurrucados bajo la luz nocturna hasta que llegue el amanecer; no necesito bombones, cenas románticas ni citas especiales, con un ramo de flores silvestres me conformo. Alguien que por mí fuese capaz de hacer el tonto, aunque hacer el tonto sea una cualidad suya, pero que por mí sea capaz de hacerlo aún más, sobre todo si eso implica hacerme sonreír cuando estoy mal. Alguien que no renuncie a sus amigos por estar conmigo, pero que siempre encuentre un huequecito para nosotros. Pediría alguien que se ponga nervioso al verme, que los paseos largos conmigo no le parezcan aburridos, que le encante mi olor y que le guste tocarme el pelo. Desearía alguien que piense que estoy guapa aunque me acabe de despertar o esté despeinada por el viento, alguien que me enamore cada día y que se deje querer por mí y a mi manera, que yo sé que es especial, pero entonces no sería mi querer. Pediría alguien que fuese para mí un amigo, hermano, padre y que junto firmemos un pacto sellado con nuestros corazones y para no separarnos nunca. Sé que puede que a simple vista parezca imposible de conseguir, pero yo no me rindo y sobretodo




aún mantengo la esperanza.

martes, 13 de marzo de 2012

Una especie de inmunidad del sufrimiento

Vi sus ojos oscuros y profundos como la noche. No le faltaba el brillo y deduje que había pasado penas en su vida. El sufrimiento se veía reflejado en aquellos ojos tan alegres y tristes a la vez, que estaban adornados con unas ojeras de pinceladas moradas. No eran recientes, demasiadas noches sin dormir se habría pasado. Una torcida sonrisa relucía en esa cara tan inmaculada, aún tenía chispas de la infancia así que no debía de sobrepasar la mayoría de edad. Su pelo liso casi dorado enmarcaba la cara redonda, me entraron ganas de tocárselo. No parecía de aquellas personas que se pasaba el día preocupada del pelo pues tenía algunos enredos en la parte inferior de éste. Una mano agarraba su brazo contrario tapando parte de su estómago, intentaba disimularlo por lo que deduje que no se sentía a gusto con su propio cuerpo y que tenía algo de complejo. Me pregunté, ¿cómo una persona tan aparentemente sonriente puede ser tan infeliz con su cuerpo? Mi respuesta cruzó mi mente a la velocidad de la luz: insultos. Miré el lugar donde debían estar sus orejas, ocultas bajo el pelo y especulé el la cantidad de insultos que tuvieron que escuchar. Volví mi mirada hacia su tronco y contemplé la débil forma del cuerpo que estaba formando su esfuerzo por adelgazar. Se le veía una persona tan extraña, tan perdida, le costaba encajar en este mundo tan materialista y superficial. Miré de nuevo sus ojos. Si aquella frase que me dijeron una vez ''los ojos son el espejo del alma'', es cierta, entonces su alma debía estar hecha añicos, pegada, vuelta a romper y cosida, con la cantidad de cosas que esos ojos habían vivido. En parte eso era una virtud puesto que tras todo ese sufrimiento, se atisbaba una gran fuerza en el brillo de sus ojos y una especie de inmunidad con respecto al dolor y no parecía que fuera a afectarle demasiado lo que fuesen a hacerle.

Y sí, hablo de esa persona especial, esa chica que veo en el espejo cada vez que lo miro.

sábado, 10 de marzo de 2012

Frena, que te estás enamorando

¡Frena! ¡Stop! ¡Para! ¡Te digo que pares! ¿Acaso no ves que te estás enamorando? Soy tu conciencia y te digo que pares, deja de actuar de esa forma. Ya sé que así te sientes más feliz, que cada abrazo te llena, que no te sientes sola y todas esas cosas. Sé que ése de ahí abajo que vive en tu pecho y que parece que está hecho de cristal te está incitando a que sigas adelante. Pues bien, ¿te gustaría saber qué hay más adelante? Más adelante hay una pareja completamente enamorada, que no deja de darse mimos, de esas empalagosas que a ti no te gustan nada, de esas en las que no faltan las palabras ''princesa'', ''amor'', ''cielo'' o ''tesoro''. Sí, no me niegues que no te gustan porque las odias, las odias tanto por no ser así de feliz que lo pagas con ellos, pero en el futuro es lo que obtendrás si sigues adelante y lo sabes. Más adelante habrá una decisión entre un futuro lleno de amor y uno completo de éxitos, un futuro brillante y un futuro acogedor. Más adelante hay alguien cabezota que deja de ser una niña por amor, que deja de ser la hija favorita de papá para ser lo más bonito de él, ese pirado que la quiere.
No intentes negarme nada de esto porque soy tu conciencia, como ese grillo que acompañaba siempre a Pinocho, pero yo soy tú y sé que sabes lo que va a pasar antes de que pasara, sé que te das cuenta de las cosas antes que el resto de la gente y sé, como te conoce tu madre, que te vas a enamorar, vivirás el presente por un tiempo y serás feliz, pero luego, ¿qué?. Eres un espíritu libre, te gusta vivir la vida y no pensar demasiado en el mañana, te gusta vivir independientemente y no agarrarte a nadie. Créeme, no funcionará y por eso te pido que pares. No hagas caso al loco ese llamado corazón, que no sabe que el más perjudicado será él y las heridas de este tipo son las que no se curan ni se cosen ni se cicatrizan. Te harás daño. ¿Es eso lo que quieres? No, así que para por favor.

Me voy quedando sin aire

Es un momento de esos en los que dices: ya está, hasta aquí he llegado, éste es mi tope y no puedo soportar más. Uno tras otro, uno tras otro, uno tras otro.... y así sucesivamente es como surgen los problemas. Es como estar enterrado en un mar de piedras y cada vez alguien va añadiendo una más, y otra, y otra, llega un momento en que pesan demasiado y no puedes escapar, no puedes salir, te quedas sin aire y sientes como el corazón se va deshaciendo en pedazos tan pequeños que serían imposible de volver a juntar. Pero así es la vida.
Escuché una vez que cuando el burro se cae es cuando se le dan los palos, y yo he caído, y el estruendo ha sido extremadamente grande, tanto, que estoy segura de que ha resonado a kilómetros de distancia. Aunque lo peor es saber que he perdido. Sé que en todas las batallas hay bajas, que los que ganan siempre son unos pocos, no demasiados. Pero también sé que me han vendido, que el más fiel es también el de la espada más afilada y que en cualquier momento puede pasarse al otro bando y clavarle la espada a un antiguo compañero. Sé que nada es eterno, que nadie te abre su corazón totalmente y que no existen amigos verdaderos. Y sobre todo sé, que no me voy a rendir, que yo también sé atacar, aunque de una forma más sutil, que lo bueno está por llegar y que algún día esa baja se arrepentirá.

jueves, 8 de marzo de 2012

Voy a explicarte lo que siento

¿Qué tal si nos besamos y luego seguimos siendo amigos?

Simplemente simple, fácil de comprender, difícil de explicar. ¿Sabes lo que es sonreír tontamente con una mirada suya? Quizás no. ¿Sabes lo que es estar nervioso por si te la fueras a encontrar? Quizás tampoco. ¿Sabes esa sensación de estar constantemente en las nubes? Puede que no. ¿Sabes lo que es la felicidad en estado puro en su presencia? No, no lo creo, no tienes cara de entenderme. Pues bien, siéntate aquí, a mi lado, deja que te explique esto. ¿Qué sientes cuando estás presente en un amanecer? La belleza del acto te hace sonreír y solo eres capaz de hacer eso, sonreír, ¿cierto? Pues eso es lo que siento yo cuando me miras, no quiero que ese encuentro que tengan nuestras miradas se acabe nunca y por eso nunca dejo de mirarte, lo siento si te intimida pero no puedo apartar mis ojos de ti, solamente me apetece perderme en tu mirada y no encontrarme jamás. ¿Has viajado alguna vez en avión? ¿Sabes ese escalofrío que te recorre el cuerpo cuando desde la ventanilla de tu asiento solo se ven nubes blancas en lugar del paisaje de tu lugar de destino y estás deseando verlo pero a la vez ansioso porque su mera imagen te emociona? Pues debes saber que eso es lo que siento yo cuando sé que te voy a ver pero aún no te he visto, por ello te busco donde sé que estarás, porque necesito tu presencia para ser feliz. ¿Sabes lo que es tumbarte en la hierba blandita mirando al cielo? ¿Y poniéndole formas a las nubes? Bien, pues así me siento yo, y las nubes a las que tú les pones forma son las historias que me imagino y que me gustaría que pasaran, todas contigo. Y por último, ¿has bailado alguna vez bajo la lluvia? ¿Has cantado a todo pulmón mientras nadie escuchaba? Esa felicidad que se siente es la que siento contigo, es la que es única, la que pasa solo algunas veces en la vida, la que quiero compartir contigo. 


martes, 6 de marzo de 2012

Vive ahora y no te arrepientas nunca

Sinceramente, no pensaba que la vida me fuera a dar otra oportunidad en tan poco tiempo. Pero ésta no da segundas oportunidades, da nuevas. Sin embargo la vida pasa rápido, y si no te subes al tren cuando tienes la oportunidad, lo pierdes. Es un vive ahora y no te arrepientas nunca.
Dicen que no hay mal que por bien no venga y que aproveches tus oportunidades, porque es probable que no vuelvan a aparecer, asi que voy a seguir esas frases al pie de la letra, me voy a lanzar a la piscina y no pienso mirar atrás.

domingo, 4 de marzo de 2012

Dile mejor que la amo, que suena más romántico

- ¡Ay por dios qué loca estás!
+ Sí, pues no sé de qué loca estás hablando
- Estoy hablando de una loca muy parecida a Audrey a la cual le encantan las grandes ciudades como en todas sus películas. Preciosa, una loca enamoradísima que siempre cuenta las historias de amor y las hace de una manera que dan ganas de que ocurran. Una loca a la que tengo que secuestrar de una manera que no sufra. En una historia en la que ella se enamora de mí, que es la parte que mas me gusta. No sé la parte que a ella le gusta, no le pregunté, pero seguro que toda porque entera me encantaba. Estaba bien dirigida, con todos sus guiones perfectos. Ella es la que una vez entró en mi clase y me quedé mirando lo guapa que era y se lo dije a mi mejor amiga. Ella junto a mi mejor amigo saben cuando estoy mal con mi loca, cuando tengo felicidad volcánica por ella. No sé si se ha dado cuenta de que estoy enamoradísimo de ella y que la quiero como a nadie, ella me llama exagerado pero es lo bonito que tiene todo esto. A su lado me siento como si no hubiese nada entre nosotros, en el verdadero paraíso, y cuando está a mi lado no quiero que nunca le falte de nada, por eso yo a ella la mimo tanto. La verdad es que me gustaría que la conocieras porque de lo bella persona que es te acabaras enamorando. ¡Ah! duerme con un peluche que le tengo celos nada más de pensar que es él quien puede empezar nuestro secuestro antes que yo y no lo voy a permitir. Tengo que decir también que la primera vez que me abrazó fue super mágico, como en una película Disney, sientes esos polvos mágicos que echa Campanilla y nos hace volar, pues igual. Me gustaría que siempre estuviese a mi lado, como lo está Nala del Rey León, así sería mi reina por siempre.
Me gustaría que siempre me contara todos sus deseos porque casi nunca puedo entrar en su mente y saber lo que piensa aunque ella se lo cuente a su twitter. Ha sonado un poco a celos pero ¡qué va! Yo no soy celoso, aunque ella diga que un poquito sí. Una vez me dijo que no suele durar con un amigo mucho tiempo, y eso es cosa de su locura porque siempre me tendrá a mí, y no sé cuántas veces se lo he dicho. También esa loca loquísima me dijo que no le gustaba eso de ''cariño'' ''gordi'' y yo le dije que a mi tampoco pero como estamos los dos tan locos pues va, terminamos diciéndonos ''mi vida'', ''cielo'', ''muñeca'', ''pequeñaja''... Y es que ya no sé qué más contarte de ella.
¡Ah! ¡me encanta cuando solo se hace fotos para mí! Ahí demuestra lo mucho que me quiere y me demuestra también su confianza. Si alguna vez la ves, no le digas que la quiero, dile mejor que la amo, que suena más romántico, que es como a ella le gusta

viernes, 2 de marzo de 2012

Que lo nuestro fue real, no fue imaginado

Sé que no es culpa mía, que el destino lo quiso así y es lo que me ha tocado. Sé que llorar no merece la pena, que no hay que arrepentirse de nada y que hay que mirar al frente. Sé que la cerradura de mi corazón está esperando la llave adecuada para abrirse, que desde hace tiempo no ha dejado entrar a nadie. Sé que me rechazaste sin hablar. Sé también que los amores verdaderos no se olvidan, que solo cambian de lugar en la memoria. Sé que los horóscopos nunca dicen la verdad y que las cartas disimulan cuando pregunto por mi corazón. Sé que un juego de billar compartido solo se da en las películas y que mi vida ha sido como un sueño, todo ficción. Sé también que el abandono duele más que cualquier otra herida, que no hay tirita lo suficientemente grande para sanarlo. Sé que fuiste real, que no fuiste fruto de mi imaginación. Sé que te dolió alejarme de tu vida, pero que pronto me reemplazaste. Sé que tus ''te quiero'' no eran los que yo quería. Sé también que eras especial para mí y que yo también para ti pero que de alguna forma me echaste de tu vida. Sé que no se te daban bien los romanticismos, pero que al menos lo intentabas. Sé que una mirada profunda venida de ti reaviva la esperanza en mi interior.
Y por saber me queda una cosa:saber de verdad que fui especial para ti, que me quisiste, que no todo fue imaginado.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Lo quieres para ti

Cuando sientes ese cosquilleo en el estómago y sonríes al pensar en mariposas, tal como dicen en las películas y sabes que es por él. Cuando su nombre aparece una y otra vez por tu mente desconcentrándote de lo que sea que estabas haciendo y obligándote a imaginar cómo sería todo, de la manera ideal. Cada vez que te sonríe, algo extraño recorre tu cuerpo dejando paso a una radiante sonrisa de enamorada que te aparece en la cara y que no es capaz de desaparecer. Te gustaría besarle, abrazarle y sentir que se te ericen los pelos de la nuca tras notar en tu oído sus labios diciéndote algo romántico. Lo quieres para ti. Esta vez más que nunca. Te encanta su manera de hablar y decirte que lo acaricies, porque sabes que le encanta que lo hagas. Adoras sus dulces ojos marrones que se iluminan cada vez que te mira. Imaginas que sí, que es porque siente algo, porque una vez hace mucho tiempo hubo algo y esas cosas no se olvidan tan fácilmente. Esperas de corazón que ese sentimiento que tenia enterrado en el fondo de su mente vuelva a resurgir. Lo quieres, ya no solo como un amigo.

martes, 28 de febrero de 2012

Me gusta el perdón que sale de ti

Me gustan los ''perdón''. No, no me gustan, me encantan, pero sólo si son salidos del corazón, los hipócritas no me gustan, aunque supongo que a nadie les agrada. Me gustan porque son señal de que la persona se ha lamentado de algo que en su momento quería hacer, pero que tras reflexiones, el corazón lo ha invitado a pedir perdón, a arrepentirse de lo hecho. Me gustan también porque son como el play después del pause de la pelea, discusión o simple distanciamiento. Me gustan porque son eso, perdón. También me gusta la gente que sabe perdonar, es duro intentar olvidar el daño causado, pero no es imposible, aunque unas personas tengan más voluntad para ser fuertes y perdonar que otras.
Desde muy pequeños nos educan con pedir perdón a todo aquel al que le hacíamos daño, aunque esta cualidad, en la mayoría de los casos vaya desapareciendo conforme aumenta el número de años; sin embargo no nos enseñan a perdonar. ¿Has oído alguna vez ''perdónalo aunque te haya dolido''? Yo no demasiados, sinceramente. Con la experiencia he aprendido que hay que pedir perdón, sí, pero también hay que saber perdonar. Hay que saber que por muy pequeños que sean los trocitos en los que el corazón se ha dividido, siempre habrá alguna forma de hacer que recupere su forma original, al menos aproximadamente, y si hace falta se cosen los fragmentos para que no vuelva a suceder. Por un ''perdón'' vale la pena perdonar, y más si viene de ti.
Gracias por volver a mi lado.

sábado, 25 de febrero de 2012

Hoy estoy de luto

Hoy vengo al entierro de nuestra amistad. Fue bonita mientras duró. ¿Qué digo bonita? Fue preciosa. No recuerdo un día triste que nuestra amistad no me haya hecho sonreír. No recuerdo un momento malo sin tener detrás uno bueno. Ya casi no recuerdo. Perdón, ya casi no nos recuerdo. ¿Hubo acaso un tiempo en el que el sol brillaba y todo era de colores entre nosotros? Porque yo ya no lo recuerdo.
Hoy vengo aquí, a dar mi pequeño discurso para despedir a nuestra amistad. Era tan peculiar, tan especial, tan diferente, tan...corta. Y fue difícil llegar a lo más alto, ¿verdad? A mí se me está haciendo aún más difícil caer al vacío desde allí arriba, ya no hay nada que me mantenga a salvo.
Hoy vengo aquí y pido perdón por no llorar, pero es que he exprimido todas las lágrimas que me quedaban, y todas para ella, nuestra querida amistad.


Hoy vengo de negro, hoy estoy de luto.

Sólo me queda una cosa

''La vida no se trata de cómo sobrevivir a la tormenta, si no de cómo bailar en la lluvia''
Anoche soñé con nosotros. Sí, con nosotros. Qué irónico, ¿verdad? Hace apenas unas semanas te hubiera encantado que yo soñara con nosotros, de hecho ambos solíamos repetir que se sueña con la última persona en la que se piensa antes de quedarse dormido. Así que sí, es una confesión, te confieso abiertamente que eres mi último pensamiento antes de dormir, lo malo es que últimamente siempre vienes acompañado de lágrimas, al menos desde hace unos días; y además también eres el primer pensamiento al levantarme, las lágrimas hacen que los ojos escuezan por la mañana. Sin embargo tengo que contarte mi sueño de anoche. Nada comparado con esa clase de sueños que tenías tú, si no menos bonito, menos feliz. Soñé que por fin era capaz de hablar contigo cara a cara una conversación decente, sobre nosotros. Hablábamos sobre los últimos días, sobre los últimos problemas, sobre los últimos sentimientos...
No quiero perderte, ¿para qué engañarme? Prometimos un para siempre y no lo veo. Y no me engañes con historias de ''siempre estaré aquí aunque no nos hablemos'', eso para mí es sinónimo de no estar. Pero como sé y sabes que no hay marcha atrás, al menos nos queda lo vivido, como dices tú, y ya lo único es seguir adelante e intentar ver la luz de este túnel sin salida en el que nos hemos metido. Y como ya no vamos a ser nada, solamente puedo decir una cosa:
Suerte en tu vida amigo mío.

viernes, 24 de febrero de 2012

Mi pequeña dosis de alegría diaria

¿Sabes esa sensación de caerte al vacío? ¿Ese escozor de ojos sinónimo de llorar? ¿Sabes lo que es aguantar tanto abandono? Lo sepas o no, eso es lo que siento yo. Va a llegar un momento en que deje de creer en todo y explote, y llore, y me derrumbe, de que caiga al suelo y me rompa, como un cristal, o como una muñeca de porcelana que en el fondo soy. Pero en realidad soy fuerte, soy muy fuerte y solo gracias a los palos que me han dado, de hecho, parte de mi sonrisa ha dejado de relucir después de tanto sufrimiento. Pero bueno, no pasa nada, lo que haré ahora será apretar los labios, cerrar con fuerza los ojos y pensar en Nueva York. ¡Ay mi amada Nueva York! Cuánto daría yo por volver a estar entre tus calles, respirando la agitación y el amor que le tienen los neoyorquinos a su ciudad, mi quinta avenida con su glamuroso Tiffany's, mi Times Square, mi puente de Brooklyn...
Me encanta. Me encanta porque el simple hecho de pensar en ella me relaja, me aparta del mundo, me alegra el día.


Es mi pequeña dosis de alegría diaria.

jueves, 23 de febrero de 2012

Bienvenido a la montaña rusa de la vida

Bienvenido a la montaña rusa de la vida. Al principio de su recorrido encontrarás una zona leve, sin ningún tipo de altibajos, pero luego tendrás que subir, y tendrás que bajar, habrá giros inesperados y cambios, muchísimos cambios. No pienses que en esta montaña rusa te quedarás estable durante mucho tiempo, apenas durarás algo, que luego habrá que subir o bajar. De hecho es la montaña rusa que más marea, la que más cambia de rumbo, la que más cambia de altura. También debo decirte que no sé cuál es el recorrido realmente, porque el gerente de la montaña rusa, Destino, es de los pocos que lo sabe. Puede que llegue Casualidad y lo ayude en su tarea, o puede que quien lo ayude sean tú y tus decisiones. El verdadero director de la montaña rusa eres tú mismo, tú decides qué camino escoger y por ello será diferente, inigualable. No hay un camino que se repita.
Habrá ocasiones en las que bajarás tan bajo que tendrás una extraña sensación de querer bajarte del vagón. Pues bien, no lo hagas. No lo hagas porque otros tiempos vendrán y te harán que subas, subirás tan alto que te sentirás capaz de tocar el cielo con las manos, de gritar, de reír. Dicen que allí arriba se encuentra Felicidad, por ella merece la pena pasar por lo más bajo del camino para coger impulso de nuevo y subir hasta arriba. Aunque a veces, el problema surge en la subida. Habrá ocasiones en las que se interpondrán diversos obstáculos que te impedirán una subida amena. Si pasas por esto solo recuerda que lo mejor está por llegar, que la vista desde la cima merece la pena y que la tormenta no es eterna.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Querer y no poder

No es quedarte encerrado bajo tierra con una alfombra mágica. No es no poder hablar más. No es vivir en una torre sin salida. No es perder un zapato de cristal. No es besar a un sapo. No es perder a tu padre en una estampida. No ser atacado por piratas en Nunca Jamás. No es que haya un monstruo en el armario. No es convertirte en oso. No es vivir con una bestia. No es cortarte el pelo y luchar por tu país. No es comer una manzana envenenada. No es no poder volver a casa del País de las Maravillas. No es no volver a ver a Andy. No es pincharte con una aguja. No es no poder cantar en un musical. No es ser secuestrada por Cruella. No es perder a tu hijo y no encontrarlo. No es ser comido por una ballena. No es perderte en un pueblo de la ruta 66. Es querer y no poder, caerse y no poder levantarte, perder y no volver a ganar. Es un callejón sin salida.

lunes, 20 de febrero de 2012

Dime sí a París

- Algún día te llevaré a París. ¿No decías que era tu sueño? Bien, pues pienso llevarte. Y no, no me vale un no por respuesta, ni me vale un ''París es caro'' ni un ''No hace falta que me lleves''. Por una vez déjame ser feliz y regalarte algo que sé que quieres. Tú solo imagínate. Una escapada solo para los dos, nos alejaremos del mundo unos días, un poco de tranquilidad. Haremos muchas cosas: subiremos a la torre Eiffel, te haré tropecientas mil fotos, porque sé que te gusta subirlas, podrás elegir la que más te guste de los dos, y te haré un póster. Pasearemos por los Campos Elíseos y por Montmartre. Visitaremos la Basílica del Sagrado Corazón y el Notre Dame. Compraremos dulces en Ladurée y nos lo comeremos entre sus calles. ¡Pero antes de que digas nada! Un dulcecito al año no hace nada, corazón. Pasearemos por la orilla del Sena y por el propio río de noche y nos montaremos en un coche de caballos que nos enseñe lo mejor de la ciudad. Iremos al jardín de Luxemburgo y pasearemos, con sus hojas caídas ¿Y Versalles? ¿Qué te parece Versalles? Sí, sí, Versalles te encanta, es cierto, entonces visitaremos Versalles y sus jardines. Cenaremos en la torre Eiffel. Sí, ya sé que es caro, pero me apetece. ¿Y sabes qué más me apetece? Cumplir ese sueño tuyo que decía ''algún día iré a París y me enamoraré''. Espero que sea de mí, porque entonces te habré llevado para nada y eso no me gustaría.  A cambio de llevarte te pediré una sola cosa: que me digas que sí.
+ ¿Sí a qué?
- ¿Me quieres para siempre y por encima de todo?
+ ¡Sí!

viernes, 17 de febrero de 2012

Y créeme si te digo esto

Créeme, créeme cuando digo que mis palabras se quiebran, se rompen en mil pedazos si hablo de ti, de todo lo que sucedió entre nosotros. De esos días, cuando yo aún sonreía y era por ti. Créeme. Ahora es cuando sé que mi vida se rompió un día, ese día en que tú decidiste que yo ya no era lo que querías. Sé que siempre me temblará la voz si de ti se trata. Que mis ojos se llenaran de lágrimas, que mi corazón se sentirá pequeñito. Sé que aunque ya no sienta nada por ti, los recuerdos embargaran mi mente, y que me dolerá, tan sólo el saber que existes, que un día entraste a mi vida, y al siguiente decidiste irte. Créeme cuando te digo todo esto, porque si de palabras se trata, estás son las más sinceras que puedo llegar a mencionarte, son las que describen lo que sentí y siento, que si un día te quise, ahora solo te veo como un recuerdo. Créeme si te digo que ya no te quiero, que ya no te siento, que ya no eres el dueño de mi mundo y de mis pensamientos, pero que, por más que quiera impedirlo aún estás en mi cabeza. Sólo quiero borrarte, borrar tus recuerdos, borrarte de una vez por todas de mi vida, sacarte de mi cabeza y de mi corazón. Espero no hacer a nadie lo mismo que tú, porque duele dejar que entren en tu vida y al tiempo ni siquiera mirar a esa persona. No me arrepiento de haberte conocido, pero sí de dejar que formaras parte de mí creyendo que yo de ti también lo era.

Me vuelvo impotente

Odio tu sonrisa. Odio tu increíble sonrisa. La odio. La odio porque cuando sonríes, me vuelvo totalmente impotente.
Impotente por no ser capaz de apartar mi mirada de ella. De ti.
No sé cómo lo haces, pero eres capaz de volverme loca con tan solo un movimiento. Y es algo ilógico porque yo no soy una persona que se sorprenda a la mínima. Es más, creo que hasta soy difícil de sorprender. pero tú... tú eres diferente. Lo cambias todo y me cambias. Me vuelves mejor de lo que soy. Sacas todo lo bueno de mí y haces que las imperfecciones solo parezcan pequeños añadidos. Me haces perfecta y te haces perfecto. Y entonces, me entran unas ganas enormes de besarte, de besarte para comprobar si realmente eres real, si estas aquí. Y tú... tú vuelves a sonreír, y el mundo se me viene encima. Mi mirada busca la tuya, mis manos acarician tu cara,
tus dedos resbalan por mi cintura y miles de mariposas revolotean a mi alrededor haciéndome temblar...
¿realmente existes?

miércoles, 15 de febrero de 2012

Como un sueño


Irremediablemente enamorada de ti. Odio tu sonrisa que cada vez que la veo siento como me tiembla todo. Tus ojos del color del chocolate. A veces me pregunto cuántos habrá por ahí sueltos, pero no importa, porque este es mío y de nadie más. Porque él no es el típico payaso que se piensa mejor que todos, ni el fantasma de turno ''capaz de arrastrarlo todo''. Lo quiero tal como es, un sueño, aunque ni siquiera él sabe que no existe.

domingo, 12 de febrero de 2012

Desayuno con Diamantes

''¿Sabes lo que te pasa? No tienes valor. ¡Tienes miedo!
Miedo de enfrentarte contigo misma y decir: está bien, la vida es una realidad. Las personas se pertenecen las unas a las otras porque es la única forma de conseguir la verdadera felicidad. Tú te consideras un espíritu libre, un ser salvaje y te asusta la idea de que alguien pueda meterte en una jaula. ¡Bueno nena! Ya estás en una jaula, tú misma la has construido, y en ella seguirás vayas donde vayas porque no importa a donde huyas, 

siempre acabarás tropezando contigo misma.''

sábado, 11 de febrero de 2012

Melodías con sentimiento

Dicen que cuando conoces a esa persona, una canción suena en tu cabeza. Pero es una canción singular porque al principio no tiene letra, pero será la mejor melodía que siempre suena cuando estás junto a esa persona. Dicen que sí tiene letra, pero nadie la inventa. La letra cuenta momentos compartidos con esa persona. A veces la letra deja de contar tu bonito cuento porque es cuando pasan cosas feas, cuando la malvada bruja del cuento aparece. Y como son momentos que no gustan, la letra no los cuenta, pero la dulce melodía sigue, porque tus sentimientos no se van. Dicen que la primera melodía es la mejor, la más bonita, y que nunca se olvida.
Algún día me gustaría escuchar la letra de alguna de mis canciones, y no solo escuchar melodías cortas.



El amor es una droga

El amor es una droga a la que todo el mundo se engancha. Por norma general, hay dos tipos de personas: aquellas que desean con todas sus fuerzas engancharse y les da igual a quién, y aquellas que tienen miedo a engancharse y tener que abandonar su especie de libertad entera. Sin embargo, estos dos caminos sin lugar a dudas llegarán a desembocar en el mismo lugar: en el mar de los corazones completos, de los enamorados, de los adictos, de los de la sonrisa tonta en su cara.
Yo tengo miedo pero no sé a qué. Tengo miedo a engancharme, a enamorarme, pero también tengo miedo a no ser adicta. Me paseo por la calle y me doy cuenta de que por cada hoja caída en otoño, hay una pareja feliz; por cada ciudad nevada en invierno, hay una pareja feliz; por cada flor florecida en primavera, hay una pareja feliz; y que por cada rayo de sol en verano, hay una pareja feliz.
"Lo que tiene que ser,será, deja que el destino actúe por su cuenta". Típica frase que te suelen decir tus amigos después de explicarles tu situación. Vale, de acuerdo, que deje al destino, pero, ¿y si hay una posibilidad por pequeña que sea de que no me guste lo que el dichoso destino eligió para mí? ¿Entonces es a eso a lo que tengo miedo, a que no me guste la elección del destino? Me gusta creer en el destino, en esa fuerza superior que es la razón de muchas cosas que nos pasan, es más romántico, pero debo confesar, que no creo del todo en él, pienso que no hay ninguna fuerza superior, que los únicos culpables de lo que nos pasa somos nosotros mismos, es la ley de acción, reacción, repercusión, nada pasa porque sí, pasa porque hemos hecho algo que se considera antecedente de ello. Por esto, y nada más que por esto, puede que cambie mi forma de ser con ciertas personas. Para bien o para mal eso ni Dios ni el destino lo saben, solamente yo.

viernes, 10 de febrero de 2012

Y sin embargo no te olvido

Hace tiempo que no sé nada de ti. La verdad, tampoco me interesa mucho. Tú pasas de mí y yo hago lo mismo. Cada uno ha conseguido rehacer su vida tras aquellos momentos que pasamos juntos. Aunque tú has conseguido olvidarme con más éxito, yo sin embargo te sigo teniendo en una parte de mi mente que de vez en cuando vuelve a mi memoria. Pensaba que era para ti tanto como tú lo eras para mí, pero me equivoqué. No pasa nada, de los errores se aprende y quizá yo fui uno más para ti. Sin embargo no sé si al no molestarme, soy una estúpida porque aún te quiero o si en el fondo sabía que ocurriría esto.
Hay personas que piensan que si te quiero no tengo cabeza, si te recuerdo no tengo cabeza, y si te echo de menos tampoco tengo cabeza. Tengo que decirle a esas personas que estoy de acuerdo, no tengo cabeza, pero tengo corazón y eso no hay quien me lo quite, porque ésta es de las pocas veces que lo he escuchado a pesar de tener a la razón diciéndome a voces: ''¡NO ES UNA BUENA IDEA!'' y que al final pareció que estaba en lo cierto porque no resultaste ser una buena idea, nada más que hay que ver la facilidad con la que me abandonaste, te olvidaste de mí, pero no me arrepiento de hacer lo que hice, de olvidarme de lo que mi sabia razón me dictó.
Me duele mucho verte, saber que esos recuerdos compartidos no volverán jamás, que tú ya tienes otra persona con la que crear nuevos, pero tengo que vivir con ello, es una realidad actual.
Sinceramente, me gustaría que supieras que te echo de menos, más de lo que yo pensaba que se podía echar de menos, y a aquellos recuerdos imborrables pero olvidables que me gustaría volver a revivir. Pero ambos pasamos el uno del otro, es una realidad, es lo que hay y es con lo que tengo que vivir,nbsp;y sin embargo no te olvido.