lunes, 20 de febrero de 2012

Dime sí a París

- Algún día te llevaré a París. ¿No decías que era tu sueño? Bien, pues pienso llevarte. Y no, no me vale un no por respuesta, ni me vale un ''París es caro'' ni un ''No hace falta que me lleves''. Por una vez déjame ser feliz y regalarte algo que sé que quieres. Tú solo imagínate. Una escapada solo para los dos, nos alejaremos del mundo unos días, un poco de tranquilidad. Haremos muchas cosas: subiremos a la torre Eiffel, te haré tropecientas mil fotos, porque sé que te gusta subirlas, podrás elegir la que más te guste de los dos, y te haré un póster. Pasearemos por los Campos Elíseos y por Montmartre. Visitaremos la Basílica del Sagrado Corazón y el Notre Dame. Compraremos dulces en Ladurée y nos lo comeremos entre sus calles. ¡Pero antes de que digas nada! Un dulcecito al año no hace nada, corazón. Pasearemos por la orilla del Sena y por el propio río de noche y nos montaremos en un coche de caballos que nos enseñe lo mejor de la ciudad. Iremos al jardín de Luxemburgo y pasearemos, con sus hojas caídas ¿Y Versalles? ¿Qué te parece Versalles? Sí, sí, Versalles te encanta, es cierto, entonces visitaremos Versalles y sus jardines. Cenaremos en la torre Eiffel. Sí, ya sé que es caro, pero me apetece. ¿Y sabes qué más me apetece? Cumplir ese sueño tuyo que decía ''algún día iré a París y me enamoraré''. Espero que sea de mí, porque entonces te habré llevado para nada y eso no me gustaría.  A cambio de llevarte te pediré una sola cosa: que me digas que sí.
+ ¿Sí a qué?
- ¿Me quieres para siempre y por encima de todo?
+ ¡Sí!

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