sábado, 25 de febrero de 2012

Sólo me queda una cosa

''La vida no se trata de cómo sobrevivir a la tormenta, si no de cómo bailar en la lluvia''
Anoche soñé con nosotros. Sí, con nosotros. Qué irónico, ¿verdad? Hace apenas unas semanas te hubiera encantado que yo soñara con nosotros, de hecho ambos solíamos repetir que se sueña con la última persona en la que se piensa antes de quedarse dormido. Así que sí, es una confesión, te confieso abiertamente que eres mi último pensamiento antes de dormir, lo malo es que últimamente siempre vienes acompañado de lágrimas, al menos desde hace unos días; y además también eres el primer pensamiento al levantarme, las lágrimas hacen que los ojos escuezan por la mañana. Sin embargo tengo que contarte mi sueño de anoche. Nada comparado con esa clase de sueños que tenías tú, si no menos bonito, menos feliz. Soñé que por fin era capaz de hablar contigo cara a cara una conversación decente, sobre nosotros. Hablábamos sobre los últimos días, sobre los últimos problemas, sobre los últimos sentimientos...
No quiero perderte, ¿para qué engañarme? Prometimos un para siempre y no lo veo. Y no me engañes con historias de ''siempre estaré aquí aunque no nos hablemos'', eso para mí es sinónimo de no estar. Pero como sé y sabes que no hay marcha atrás, al menos nos queda lo vivido, como dices tú, y ya lo único es seguir adelante e intentar ver la luz de este túnel sin salida en el que nos hemos metido. Y como ya no vamos a ser nada, solamente puedo decir una cosa:
Suerte en tu vida amigo mío.

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