domingo, 22 de abril de 2012

Todos los días de mi vida


Paige: Prometo ayudarte a amar la vida, abrazarte siempre con ternura y tener la paciencia que el amor exige. Hablar cuando hagan falta palabras y compartir el silencio cuando no. Consentir, disentir respecto al pastel de terciopelo rojo. Vivir al abrigo de tu corazón y llamarlo siempre hogar. 

Leo:
Prometo amarte locamente en todas las facetas de tu vida ahora y siempre. Prometo no olvidar jamás que éste es un amor único en la vida y saber siempre en lo más profundo de mi alma que no importa qué desafíos puedan separarnos, siempre hallaremos la forma de volver a unirnos.



-Todos los días de mi vida

viernes, 20 de abril de 2012

Te echo de menos

No puedo. Simplemente no puedo. No puedo ni siquiera ver una foto tuya estando con ella. Vale, sí, es ella y no yo, pero es que eso a mí no me importa. Al mismo tiempo que te vea feliz, también lo soy yo. El problema me llega cuando te veo con tu pedazo de sonrisa torcida tan irresistible de la que me enamoré una vez. Sí, lo reconozco, no te he olvidado, te sigo queriendo y cada vez que mis ojos se cruzan con los tuyos del color del chocolate me derrito, me tiemblan las piernas, me sonrojo y no sé qué hacer. En realidad sí lo sé, quedarme paralizada sin poder dejar de mirarte, eso es lo que hago siempre. ¿Qué tienen tus ojos que me embrujan? No lo entiendo, de verdad que no. ¿Acaso no hace ya más de un año que dejamos de hablarnos? Maldito seas corazón, enamorarse no sirve de nada y ahora estás sufriendo las consecuencias de las que la mente te advirtió. Olvídalo ya, ¿no crees que ya va siendo hora de ello? No es justo que aún tengas ocupado todo el espacio reservándolo para cuando él vuelva sin saber con certeza que lo vaya a hacer mientras hay otras personas que están deseando ocupar ese lugar.
Dicen que el primer amor nunca se olvida y hoy estoy segura de ello, lo corroboro, aunque ojalá no fuese cierto. Echo de menos esas largas tardes hablando contigo de lo que fuese, el sonidito que emitía el ordenador avisando de que me habías hablado, tu pelo tan despeinado sin importar la hora del día que fuese, tu intento de sonreír para disimular en parte que estabas mal, todos los momentos que hemos vivido. ¿Dónde quedaron los recuerdos? En fin, te echo de menos.

miércoles, 4 de abril de 2012

Enloquezcamos juntos

Llevo unos días de felicidad extrema por tu culpa. No sé qué has hecho conmigo ni cómo, pero lo has hecho, así que ya puedes empezar a sentirte culpable. Contigo quiero bailar, gritar, cantar a todo pulmón. Tengo ganas de salir a la calle y gritar a toda voz ''¡Por una vez soy feliz!''. Quiero cruzar sin mirar, que los coches se tengan que parar por nosotros, llamar a los telefonillos de las casas y salir huyendo sin contestar. Quiero mil y una fotografías contigo, con mil y una poses diferentes haciendo el tonto, como siempre. Quiero subir al edificio más alto de la ciudad y lanzar papelitos al suelo que pongan ''Vale por un beso'' y que todos los recojas tú. Quiero hacer autoestop contigo y que al primer loco que se atreva a llevarnos a cualquier sitio le digamos ''Llévenos a su lugar preferido'' y que me conviertas en tuya. Quiero que nos saltemos todas las reglas, dejemos de hacer lo que todos quieren y vivamos al límite. Quiero comprar miles de botes de mi perfume y rociar a todo el mundo para que huela como a nosotros nos gusta. Tengo ganas de ir al lugar con más gente en toda la ciudad con una camiseta que diga que regalo abrazos. Quiero que nos emborrachemos a base de cerveza y chupitos de tequila. Quiero besarte, acariciarte y susurrarte al oído lo mucho que me gustas. Quiero hacer tantas barbaridades contigo, que no nos acepten ni en el infierno. Quiero pintar las paredes con nuestros nombres, para que duren para siempre. Quiero que me quites todos los miedos de una vez y arriesgarme, dejarme llevar. Quiero comer churros con chocolate contigo, y mancharnos toda la ropa con nuestros juegos de niños. Quiero hacer de todo, 



de todo contigo.

martes, 3 de abril de 2012

Me gusta lo que soy cuando estoy contigo

Cuando estoy contigo siento que soy capaz de todo, mi sonrisa no desaparece en tu presencia y me río por cualquier tontería que digas. Cuando estoy contigo, el mundo real se evapora y siento que vivo en una burbuja donde la felicidad plena es lo único que habita con nosotros, donde aunque esté diluviando en el exterior, mi corazón está tan feliz que parece que en realidad hace un sol radiante. Lo negaré, claro que lo negaré. Negaré que a tu lado soy la estúpida con la sonrisa más tonta que existe, que me pongo nerviosa por si te voy a ver, que me duermo mirando tu foto. Claro que aún así lo seguiría negando. Soy una orgullosa y una testaruda incapaz de reconocer que yo también soy invulnerable a las cosas del corazón, incluso aunque esté enamorada hasta los huesos. Sabes de sobra como lo sé yo que soy incapaz de decir ''te quiero'', en parte por miedo a perderte, como me ha pasado con todos a los que se lo dije, y en parte porque sigo sin querer reconocerlo. Pero, ¿sabes una cosa? Por ti soy capaz de tragarme hasta mi orgullo si me impide estar contigo. Por eso estoy aquí, para decirte que te quiero.