martes, 15 de mayo de 2012

¿Me quieres?

- ¿Me quieres?
+ No.
- ¡No mientas!
+ ¡Eh! ¡Que solo bromeaba! Sí, te quiero.
-Te dije que no mintieras.
+ ¿A qué te refieres? No miento.
- Mientes al decir que no me quieres. Olvidaste el lenguaje de tus ojos que brillan cuando me miran...
+ ¡Ya dije que bromeaba!
- ...Y mientes al decir que me quieres.
+ En eso te equivocas. Ahí no he mentido.
- No me equivoco. Puede que quizá te guste, que me tengas cariño. Pero no creo que sea ''querer''
+ ¿Dudas de lo que digo?
- Dudo de todas las veces que me has hecho daño pensando en ti. Si quisieras de verdad, preferirías hacerte daño a ti mismo antes que a la persona que quieres. Te fuiste.
+ Tú me dejaste ir.
- Te dejé ir porque era la única manera de que fueras feliz ya que estos últimos días, mientras estabas conmigo, tus ojos habían perdido el brillo.
+ ¿Quieres decir que se acabó?
- Quiero decir que no mientas a una mujer que hace una pregunta porque ya sabe la verdad.
+ ¿Entonces?
- Entonces, ¿me quieres?
+ De acuerdo, he mentido antes. Jamás podré llevarle la contraria a una mujer guapa. Así que quizás no te quiera y que la única verdad que esta tarde podrá salir de mi boca es que con todas tus manías y tus supuestas deducciones me vuelves loco.
- No es suficiente. Lo siento.

sábado, 5 de mayo de 2012

La belleza de una mujer es el reflejo de su alma

Para tener unos labios atrayentes, pronuncia palabras afectuosas. Para tener una mirada cariñosa, busca el lado bueno de las personas. Para estar más delgada, comparte tu comida con el hambriento. Para tener un pelo precioso, deja que un niño lo acaricie con sus dedos al menos una vez al día. Para mantener la elegancia, camina siempre con la certeza de que nunca estas sola. La gente más que las cosas, tiene derecho a ser restablecida, revivida, redimida y reivindicada. Nunca rechaces ni deseches a nadie. Recuerda, si alguna vez necesitas una mano, la encontrarás al final de tus brazos. Cuando envejezcas descubrirás que tienes dos: una para ayudarte a ti misma y otra para ayudar a los demás. La belleza de una mujer aumenta con el paso del tiempo. La belleza de una mujer no radica en la estética, la verdadera belleza de una mujer es el reflejo de su alma.

-Audrey Hepburn