viernes, 20 de julio de 2012

Como si de magia se tratase

Un cruce de miradas de casualidad, como obra del destino, como si de magia se tratase. La primera vez que cruzamos nuestra mirada sentí como si le conociese de toda la vida. ¿Eso momentos que deseas que no acaben nunca? Eso sentía. Sin habernos hablado ya me sabía el sonido de su voz y sin habernos tocado, ya me sabía el contorno de su piel. Enrojecí por culpa de la intensidad de sus ojos, deseaba perderme en ellos para siempre, el problema era que aún no lo conocía. En los segundos que duró ese cruce, noté cómo mi corazón latía con tanta fuerza que temía por si iba a salirse del pecho. Sí, podría decirse que fue amor a primera vista. Bajé la mirada un minuto para recuperar mi tono natural de piel, y cuando la levanté, había desaparecido. Quizá fue producto de mi imaginación. O quizá fue un sueño. El caso es que no volví a sentir lo mismo con ninguna otra persona.

1 comentario:

  1. Oooh me encantaa! *----* Supongo que a todas nos ha pasado lo mismo, a mi también me pasó una vez. No he vuelto a verle, pero tampoco le olvido >.<

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