martes, 29 de octubre de 2013

No sabes lo que me muero por quererte y que me quieras.

No sé cómo explicarlo y es que no entiendo cómo me siento ahora. Nudo en el estómago, nervios constantes, sonrisas que salen de la nada y se difuminan en mi cara. Algo nuevo para mí, algo que siempre me gustó pero que siempre evité. Al fin y al cabo, soy una romántica que no cree en el amor y por ello no deja que pase solo.
Ni te imaginas la de veces que llevo ya soñadas que unía los lunares de tu espalda con una línea imaginaria. Ni te imaginas lo que deseo perfilar la línea recta de tu nariz, perderme en tus ojos de color cambiante, rozar tu oreja con mis labios. Ni te imaginas lo que mis dedos anhelan los tuyos ni lo que mi piel anhela tu piel. No sabes lo que me muero por ver tu boca dedicarme una media sonrisa de las tuyas, de esas que me encantan pero que tú no sabes que me encantan. No sabes lo que deseo tu brazo rodeando mis hombros, tu risa provocada por alguna locura mía, tus ojos buscándome entre el bullicio de la gente, tu reloj parado cada vez que nos miramos, que nos sentimos, que nos queremos.

¿Cómo será tu pelo iluminado por los primeros rayos de sol que entran a través de las rendijas de la persiana? ¿Cómo sonará tu risa ahogada en mi cuello? ¿A qué sabrán tus abrazos? ¿Cómo será tu voz pegada a mi oreja? ¿Cómo sentiré un 'te quiero' saliendo de ti? ¿Cómo será querernos? ¿Cómo será sentirnos? ¿Cuándo pararé de imaginarte y me dejarás vivirte?


Porque no sabes lo que me muero por quererte y que me quieras.

jueves, 12 de septiembre de 2013

¿Es esto un adiós?

Sé muy bien que tengo esto abandonado, que apenas me acuerdo de que tenía blog, y es que ya no encuentro inspiración para escribir pensamientos ni para expresar sentimientos propios. Lo que me inspiraba ya no es mío, y lo que me motivaba ya no está, aunque también sé que lo que fácil llega, fácil se va, y por ello no debéis culparme.

No sé si esto es un adiós, o es un hasta luego. Lo que sí sé es que conuntoquedevainilla aunque me siga identificando, ya no tiene sentido, al menos por ahora. Y quería escribir esta especie de "despedida", aunque bien sé que ni la mitad leeréis. De todas formas no cerraré el blog, lo dejaré abierto para aquellos que busquen inspiración, consuelo, indirectas o simplemente algo que leer. Puede que con el paso de las semanas, meses, años, vuelva aquí a desahogarme mediante palabras.


>A los que estáis desde el principio: Gracias. A los que aún seguís ahí, aunque no escriba: Gracias. Y a los que llegan por casualidad y me leen: Gracias también. Sin vosotros no seguiría teniendo visitas. 


Por último decir que aunque no escriba pensamientos ni pesadillas, como yo los llamaba, sí que sigo escribiendo cositas y acariciando el teclado para crear historias, solo que ya no es en Blogger. Si alguien se acuerda de CPI, la historia que comencé a escribir el año pasado y que ya hace tiempo que no comparto con vosotros, debo decirle que la historia continúa. Continúa en la página de Wattpad y si queréis echarle un vistazo, aquí os dejo el enlace: Cartas para Irene, Wattpad Si os pasáis, no olvidéis dejarme un saludo, un voto o algo. Os espero con ganas.


Pues lo dicho, un millón de besos vainilleros.





PD: No podía escribir sin compartir alguna foto.

domingo, 4 de agosto de 2013

Lo único que nos une cuando el 'nosotros' acaba

Hay gente que cree en el destino. Y también hay gente que cree en las casualidades. Yo en cambio creo en que hay algo que nos retiene, algo así como un hilo que nos une, como un lazo totalmente irrompible. ¿Cómo explicar, sino, que después de un tiempo sin hablarnos volvamos a la rutina de hablarnos como si tal cosa? ¿Cómo explicar, sino, que siempre acabemos haciendo las paces sin que ninguno pida perdón? 

Mi teoría es, que ese hilo o lazo que nos une a veces se separa y casi se rompe. Nos aleja tanto que desde donde estoy apenas pueda verte. Ni a ti ni a tus sentimientos. Nos aleja tanto que los "Si te veo no me acuerdo de ti" son posibles, que los "No me acuerdo ni de su cara, ni de su risa" resuenan en nuestras mentes. Sin embargo eso que nos separa es capaz a la vez de de unirnos de nuevo, como un muelle o como un elástico, que cada vez que se estira vuelve a contraerse inmediatamente, ¿te das cuenta? Ésa es la única manera que hay para explicar nuestra relación: distanciados hasta no poder más y luego vuelta a unirse como si la separación no hubiera tenido lugar. 


La pregunta ahora es, ¿tenemos que seguir así siempre? Personalmente no quiero volver a saber de ti aunque mi corazón se esfuerce por ponérmelo un poco más difícil cada vez que te siento cerca. Ya no hay nada que nos una excepto ese estúpido lazo que no vemos. Ni si quiera tú sientes los arrepentimientos ni los 'perdón'. Ni si quiera yo confío en ti. ¿Por qué tener esa memoria de pez? Quisiera cortar, evaporar, destrozar, romper, eliminar, desintegrar y acabar con


eso que nos une para olvidarme de todo lo que he sufrido por ti. Para siempre. Será arriesgarme a arrepentirme, a querer volver atrás pero... ¿acaso he tenido alguna oportunidad de poder volver a un nosotros después de todo?

martes, 18 de junio de 2013

Llámame si me echas de menos

Hace mucho que no hablamos. A penas sé de ti. Miento. Claro que sé de ti, sé casi cada paso que das, pero ya no eres tú quien me los cuenta. Te echo de menos, por supuesto que lo hago, y estoy segura que nunca pasaré este estado de añoranza en el que estoy. No dejo de soñar con nosotros, con el pasado. No dejo de recordar, de recordarnos. No dejo de echarme la culpa de todo lo que ha pasado, de arrepentirme. Suspiro. Suspiro otra vez. Así es como paso el día, un suspiro tras otro y una lágrima tras otra. ¿Y si te llamo? Sí, eso es, te llamaré y arreglaremos todo, como siempre hemos hecho cada vez que discutíamos. El problema es que esta vez no hemos discutido del todo, simplemente me has dejado en el camino, mi presencia ya no te aporta nada. De cualquier forma voy a llamarte. Descuelgo el teléfono y marco tu número. Me lo sé de memoria aunque nunca te haya llamado. Biiip. Contesta por favor. Biiip. Por favor. Biiip. No vas a contestar. Biiip. Estás demasiado ocupado. Biiip. No vas a contes... ¡Al fin!

- ¡Hola! En este momento estoy ocupado, si quieres algo, haz lo de siempre, deja un mensaje y ya te llamaré.


Claro, ocupado. Ya lo sabía. Estoy a punto de descolgar cuando mi boca comienza a soltar palabras sin antes pasar por mi cabeza.

- Eh.. Hola. Soy yo. Sé que estás ocupado, he oído que tienes nuevas cosas que hacer y eso.. en fin. Sólo...sólo llamaba para preguntarte cómo estabas y... y para decirte que cuando puedas me devuelvas mi corazón. Sí, ese montón de pedazos que ha quedado de él, si no te importa. Me dejaste pero te lo llevaste contigo y... ya sabes... duele vivir sin él. Aunque en realidad no sé si duele más vivir sin él o vivir sin ti. En fin, llámame cuando te acuerdes de mí.

jueves, 13 de junio de 2013

Nunca volveremos a ser lo que fuimos

Un año después y todavía recuerdo aquellos días antes de la tormenta. Un año después y todavía tengo presente las palabras que me dedicaste. Un año después y aún se me siguen escapando las lágrimas cuando recuerdo lo que imaginaba olvidado.Si esa persona fuese consciente de una mínima parte de todo el daño que me hizo, no me hubiese sonreído la mañana de justamente un año después. Cuando vuelvo la vista atrás veo que caí, que me volví débil, que me hice heridas irreversibles, que quedé marcada por la fecha. Veo que estaba esperando el momento en que se diese la vuelta a la tortilla, y se dio. ¿Recuerdas que dije que yo también sabía atacar más sutilmente? Lo conseguí. Un año después me doy cuenta de que no hay nada de lo que esté más orgullosa que de mi propia fortaleza, que de mi propia constancia, entrega y paciencia. Y te doy gracias a ti. Sí, a ti. A ese cobarde que huyó de los problemas en lugar de hacerles frente. A ese cobarde que fue capaz de venderme para salvarse. A ese. A ti. Gracias por hacerme más fuerte. Gracias por dejarme paso. 




















Nunca volveremos a ser lo que fuimos, pero te estoy eternamente agradecida.

lunes, 10 de junio de 2013

Yo quiero un verano contigo

Te propongo estar conmigo, disfrutar. Hagámonos fotos y paseemos por la playa. Salpiquémonos con agua de mar, de piscina y de lagos. Bailemos hasta el amanecer. Besémonos sin pensar en el qué dirán. Vivamos. Compremos. Comamos. Amemos. Hagamos que el madrugar no exista y que las siestas nunca terminen. Cantemos aunque estemos sin voz. Tatuémonos el anochecer en el cuerpo. Cambiemos la cama por la arena de la playa. Hagamos que las lluvias de estrellas sean sólo para nosotros, que la Luna sonría por nosotros y que el Sol brille sólo por nosotros. Hazme sentir el espíritu del verano. Hazme olvidar todo lo demás. Hazme cambiar el sabor del café por el sabor del mojito. Besémonos otra vez más. Viajemos a toda velocidad. Exploremos lugares donde nadie ha estado antes. 

Vivamos el verano porque
yo quiero un verano contigo.

miércoles, 10 de abril de 2013

Ojalá

Ojalá que salga el Sol de nuevo. Ojalá que se vayan las nubes. Ojalá que nunca te hubieses ido. Ojalá no más mentiras. Ojalá más abrazos. Ojalá que no haya pasado el tiempo y vuelva a ser todo como antes. Ojalá no más personas entre tú y yo. Ojalá solos tú y yo. Ojalá me lleves hasta el infinito y más allá. Ojalá pelis contigo. Ojalá tu sonrisa sea por mi. Ojalá me quieras. Ojala te quiera. Ojalá me demuestres cuánto me quieres de una manera que solo yo entienda. Ojalá me enamores. Ojalá no me hubieses abandonado. Ojalá no te hubiese dejado de querer. Ojalá no te odiase. Ojalá mis brazos alrededor de tu cuello otra vez. Ojalá tus manos apretando mi cadera mientras me abrazas. Ojalá mi mano alborotando tu pelo. Ojalá tú enamorado de mi colonia de vainilla. Ojalá me ayudes a combatir el dolor y a ser fuerte. 




Ojalá que los ojalases se cumplan, ojalá.


lunes, 25 de febrero de 2013

No dejes que me deshaga

Vivo en una continua lluvia aunque en el exterior haga Sol. Cada vez me cuesta más seguir si tú no estás y no logro apartar tu recuerdo. Parpadeo. Inspiración. Latido. Espiración. Tengo que controlar cada uno de esos movimientos involuntarios para dejar de pensar en tu ausencia. Cada vez mi corazón late con menos intensidad. Cada vez me duele más el pecho, como si me hubiesen arrancado el corazón. Nunca me he topado con la muerte pero supongo que tiene que ser algo parecido a lo que yo siento cuando no estás cerca de mi. Y resulta que hace mucho tiempo que no estás cerca de mi. Y hace mucho tiempo de aquel último beso que no imaginaba que sería el último. ¿Por qué te fuiste? Día tras días haciéndome la misma pregunta. ''No eres tú, soy yo.'' ¿En serio pensabas que me lo iba a creer? Si no era yo, entonces, ¿por qué desapareciste? No entiendo nada y no sé nada de ti desde entonces. Si me lees vuelve, necesito un abrazo tuyo, una caricia, un 'te quiero'. No he conseguido rehacer mi vida, rehacerme. No sé vivir si no estás a mi lado, se me ha olvidado ser yo. Ya no queda apenas nada de mi, no dejes que me deshaga. Vuelve.


martes, 5 de febrero de 2013

Perdóname

Perdóname.

Sí, perdóname. Perdóname por no creerte, por no confiar en ti y por sentir una chispa de odio cada vez que te veo. Perdóname si no soporto tu presencia o si tu risa me da escalofríos. Perdóname cuando te contesto sin ninguna simpatía, con desprecio y con asco. Perdóname si tu recuerdo me frustra, si te ignoro, si te olvido. Perdóname cuando no pueda vivir de otra manera que de los recuerdos bonitos que tengo de ti. Perdóname si pienso que no te pareces a quien eras, o a quien yo creía que eras. Perdóname si sufro por ti, si prefiero la soledad a tu compañía. Perdóname si cuando estás cerca me encuentro ausente, es solo que tu presencia me recuerda al pasado. Perdóname si no quiero estar contigo, si cada oportunidad que te doy me parece excesiva, si tus palabras me dan arcadas y si evito tu mirada. Perdóname, pues no tengo otra manera de vivir tras el daño que causaste. Perdóname, pues aún no he sido capaz de asimilar lo que hiciste. Perdóname por no creerte hoy, por no creerte mañana y por no hacerlo nunca. Perdóname; y gracias. Gracias por fortalecerme y ayudarme a no creer en las personas que se parecen a ti.