lunes, 25 de febrero de 2013

No dejes que me deshaga

Vivo en una continua lluvia aunque en el exterior haga Sol. Cada vez me cuesta más seguir si tú no estás y no logro apartar tu recuerdo. Parpadeo. Inspiración. Latido. Espiración. Tengo que controlar cada uno de esos movimientos involuntarios para dejar de pensar en tu ausencia. Cada vez mi corazón late con menos intensidad. Cada vez me duele más el pecho, como si me hubiesen arrancado el corazón. Nunca me he topado con la muerte pero supongo que tiene que ser algo parecido a lo que yo siento cuando no estás cerca de mi. Y resulta que hace mucho tiempo que no estás cerca de mi. Y hace mucho tiempo de aquel último beso que no imaginaba que sería el último. ¿Por qué te fuiste? Día tras días haciéndome la misma pregunta. ''No eres tú, soy yo.'' ¿En serio pensabas que me lo iba a creer? Si no era yo, entonces, ¿por qué desapareciste? No entiendo nada y no sé nada de ti desde entonces. Si me lees vuelve, necesito un abrazo tuyo, una caricia, un 'te quiero'. No he conseguido rehacer mi vida, rehacerme. No sé vivir si no estás a mi lado, se me ha olvidado ser yo. Ya no queda apenas nada de mi, no dejes que me deshaga. Vuelve.


martes, 5 de febrero de 2013

Perdóname

Perdóname.

Sí, perdóname. Perdóname por no creerte, por no confiar en ti y por sentir una chispa de odio cada vez que te veo. Perdóname si no soporto tu presencia o si tu risa me da escalofríos. Perdóname cuando te contesto sin ninguna simpatía, con desprecio y con asco. Perdóname si tu recuerdo me frustra, si te ignoro, si te olvido. Perdóname cuando no pueda vivir de otra manera que de los recuerdos bonitos que tengo de ti. Perdóname si pienso que no te pareces a quien eras, o a quien yo creía que eras. Perdóname si sufro por ti, si prefiero la soledad a tu compañía. Perdóname si cuando estás cerca me encuentro ausente, es solo que tu presencia me recuerda al pasado. Perdóname si no quiero estar contigo, si cada oportunidad que te doy me parece excesiva, si tus palabras me dan arcadas y si evito tu mirada. Perdóname, pues no tengo otra manera de vivir tras el daño que causaste. Perdóname, pues aún no he sido capaz de asimilar lo que hiciste. Perdóname por no creerte hoy, por no creerte mañana y por no hacerlo nunca. Perdóname; y gracias. Gracias por fortalecerme y ayudarme a no creer en las personas que se parecen a ti.