jueves, 13 de junio de 2013

Nunca volveremos a ser lo que fuimos

Un año después y todavía recuerdo aquellos días antes de la tormenta. Un año después y todavía tengo presente las palabras que me dedicaste. Un año después y aún se me siguen escapando las lágrimas cuando recuerdo lo que imaginaba olvidado.Si esa persona fuese consciente de una mínima parte de todo el daño que me hizo, no me hubiese sonreído la mañana de justamente un año después. Cuando vuelvo la vista atrás veo que caí, que me volví débil, que me hice heridas irreversibles, que quedé marcada por la fecha. Veo que estaba esperando el momento en que se diese la vuelta a la tortilla, y se dio. ¿Recuerdas que dije que yo también sabía atacar más sutilmente? Lo conseguí. Un año después me doy cuenta de que no hay nada de lo que esté más orgullosa que de mi propia fortaleza, que de mi propia constancia, entrega y paciencia. Y te doy gracias a ti. Sí, a ti. A ese cobarde que huyó de los problemas en lugar de hacerles frente. A ese cobarde que fue capaz de venderme para salvarse. A ese. A ti. Gracias por hacerme más fuerte. Gracias por dejarme paso. 




















Nunca volveremos a ser lo que fuimos, pero te estoy eternamente agradecida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario