viernes, 14 de noviembre de 2014

De hechos y cosas que no entiendo

No entiendo por qué no me quieres. Igual que no entiendo por qué los días encapotados, los días grises, suenan a despedida. Igual que tampoco entiendo por qué el invierno y el frío nos recuerda que estamos solos, nos recuerda que sobre todo existe la soledad. Igual que tampoco entiendo por qué nos da por escuchar canciones tristes cuando estamos solos. O por qué cuando la ausencia me consume necesito un chocolate o un café muy caliente, de esos que arden cuando bajan por la garganta. Pero es un hecho. Igual que es un hecho que lloro cada vez que escucho Back to December de Taylor Swift sin tener por qué. Quizá porque me da pena la nostalgia que trasmite, porque la siento conmigo aunque nunca haya tenido la oportunidad de hacerle daño a alguien como para arrepentirme, o como tú estás a punto de hacerme. 

¿Me quieres? No lo sé. Siempre la misma pregunta. Siempre la misma respuesta. Yo estoy enamorada de ti, eso también es un hecho. Estoy enamorada de ti y, por muy cursi que suene, es la pura realidad. Te quiero. Estoy cansada de negármelo, cansada de evitarlo, cansada de decir "hasta aquí he llegado" cada vez que haces como que tú a mí no. 


Muchas veces me pregunto qué pasará por tu cabeza para darme señales que sí y señales que no. Quizá tienes miedo, que lo entiendo, pero dímelo, porque más miedo que yo dudo que tengas. El problema es que hay algo que nos diferencia, y es que yo sí que estoy dispuesta a tirarme al vacío, y tú hasta ahí no parece que quieras llegar. 


No me gustan los días de invierno y no me gustan los días sin ti. Y esto también es un hecho. Tampoco me gusta que pases de mí y hagas como que no sientes cosas. Ni que disimules cuando estés celoso. Que eso tampoco lo entiendo. No entiendo por qué disimulas tus celos cuando ya los he visto. O por qué estás celoso cuando sólo somos amigos. Porque según tú somos amigos; según yo, no. Y esto es otro hecho. Todo esto son hechos. Igual que es un hecho que estoy enamorada de ti y que por el momento no dejaré de estarlo, sino que me seguiré preguntando por qué tú no me quieres o por qué si lo haces no me lo demuestras. Y por qué tengo que pasar otro invierno sola, que eso tampoco lo entiendo.




No hay comentarios:

Publicar un comentario